Navidad 2018

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Un toque de magia, una ráfaga de dulzura. Chopard siempre ha hecho gala de su gran corazón. Para la casa, las fiestas de fin de año son un preludio fascinante en este mundo tan acelerado. Un momento especial en el que todos los seres queridos se reúnen, vibran juntos y se dejan llevar por un torbellino de belleza. A través de todo lo que crea y representa, Chopard instila grandeza y nobleza en el arte de regalar: los regalos se convierten en lazos que expresan emociones y valores compartidos. Las piezas de joyería, como auténticos talismanes, y los momentos de elegancia abundan en una celebración majestuosa. Los diseños repletos de sentimientos revelan el brillo sorprendente del carácter excepcional de Chopard. ¡Disfrutemos de este momento!  

La emoción de Chopard

El espíritu de Chopard consiste, antes que nada, en celebrar los lazos emocionales. Si la autenticidad de esta casa de lujo es única es debido a que su historia la escribe una familia, unida y de gran corazón, cuyos valores éticos y benévolos guían a la empresa.

¿Chopard y la Navidad? Es la prueba de un corazón generoso. Un tiempo para reunirnos con nuestros seres queridos y ser más fuertes juntos, a pesar de las vicisitudes de la vida que, en ocasiones, se interponen entre nosotros. Los caminos solitarios convergen y reconectan con la alegría de estar juntos. Esa es la magia de la Navidad: recordar lo que nos une. Nada más adentrase en una tienda de Chopard sentirá que un escalofrío le recorre la espalda. La acogida, la alegría, la amabilidad y el entusiasmo en la atención transmiten todo lo que forja la calidad de un negocio familiar; el alma, la prueba del gran corazón de la casa.

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